Empezar terapia
Iniciar una terapia suele surgir cuando algo del propio malestar ya no puede sostenerse en silencio.
A veces aparece como ansiedad, tristeza o angustia; otras veces como conflictos en las relaciones, sensación de bloqueo o momentos de crisis vital.
No siempre es fácil poner en palabras qué está ocurriendo. Precisamente por eso la terapia ofrece un espacio donde poder comenzar a pensar lo que sucede.
La psicoterapia es un lugar de escucha donde cada persona puede explorar su experiencia, comprender el sentido de su malestar y encontrar una forma más libre de estar en el mundo.
¿Cuándo acudir a terapia?
No es necesario esperar a que el sufrimiento sea extremo para iniciar un proceso terapéutico.
Muchas personas deciden empezar terapia cuando sienten que:
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la ansiedad o la angustia se repiten con frecuencia
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atraviesan una crisis personal, familiar o laboral
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algo en sus relaciones se repite y genera malestar
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se sienten bloqueadas o desorientadas en un momento de la vida
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necesitan un espacio donde poder hablar sin ser juzgadas
En otras ocasiones el motivo no está claro.
Simplemente aparece la sensación de que algo no está bien y necesita ser pensado.
La terapia permite abrir ese espacio de reflexión.
¿Cómo es la primera sesión?
Las primeras sesiones son un espacio tranquilo donde poder hablar de lo que está ocurriendo.
En este momento inicial no se trata de ofrecer soluciones rápidas ni de realizar diagnósticos inmediatos. Más bien se trata de comenzar a escuchar y comprender aquello que trae a la persona a consulta.
Durante estas primeras entrevistas se exploran:
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el malestar actual
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la historia personal
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las preguntas o expectativas que trae la persona
A partir de ahí se va construyendo el encuadre del trabajo terapéutico, definiendo conjuntamente la frecuencia de las sesiones y el modo de trabajo.
¿Cuánto dura un proceso terapéutico?
No existe una duración estándar.
Cada proceso terapéutico es diferente, porque cada historia y cada experiencia lo son también. Algunas terapias pueden durar algunos meses; otras se sostienen durante más tiempo.
Lo importante no es tanto la duración como el proceso que se va construyendo.
La terapia es un recorrido que permite ir conectando elementos de la propia historia, comprender el sentido de lo que ocurre y abrir nuevas formas de relación con uno mismo y con los demás.
Dudas frecuentes
¿Es necesario saber exactamente qué me pasa para empezar?
No. Muchas personas llegan a terapia sin poder explicar con claridad qué les ocurre. El proceso terapéutico permite precisamente empezar a poner palabras a aquello que todavía no tiene forma.
¿La terapeuta da consejos o soluciones?
La terapia no consiste en dar instrucciones sobre cómo vivir. El trabajo se orienta a comprender el sentido del malestar y a que cada persona pueda encontrar sus propias respuestas.
¿Qué ocurre en una sesión?
En cada sesión la persona puede hablar libremente sobre lo que le preocupa, sus emociones o experiencias. A través de la escucha y del trabajo conjunto se van descubriendo conexiones que ayudan a comprender el malestar.
¿Cómo puedo empezar?
El primer paso es concertar una primera entrevista donde poder hablar de lo que está ocurriendo y valorar conjuntamente la posibilidad de iniciar un proceso terapéutico.