Lenguaje y literalidad en el autismo: cuando la palabra se toma al pie de la letra| Psicóloga en Zaragoza

Publicado el 3 de marzo de 2026, 14:27

El lenguaje no es un instrumento neutro. En el autismo, la palabra puede perder su elasticidad y volverse literal, generando malentendidos que suelen ser leídos como rigidez u oposición. Sin embargo, tal como se desarrolla en la Guía IREAMS, esta literalidad responde a una dificultad estructural con el equívoco propio del lenguaje.

 

Metáforas, ironías o imperativos velados pueden producir un verdadero caos. No porque el sujeto “no entienda”, sino porque la palabra llega sin el filtro simbólico habitual. Desde esta perspectiva, es fundamental revisar cómo hablamos a los niños y adultos autistas.

 

Martin Egge subraya que muchas crisis no se deben a la consigna en sí, sino al modo en que se enuncia. El imperativo pesa como demanda absoluta. Pequeños desplazamientos en el lenguaje —una palabra más lúdica, una formulación menos directa— pueden producir grandes efectos clínicos.

 

Acompañar el lenguaje en el autismo no es simplificarlo, sino hacerlo habitable. Como señala Elisabet Escayola, se trata de ofrecer palabras que no invadan, que permitan al sujeto encontrar un lugar desde donde responder.

 

En mi práctica como psicóloga especialista en autismo en Zaragoza, trabajo con familias y adultos para leer estas dificultades no como fallos, sino como modos singulares de relación al lenguaje, abriendo vías de comunicación más ajustadas.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios