El pasado viernes 2 de octubre tuve el gusto de participar en el primer acto público de la_común, Espacio psicoanalítico clínico, social y cultural, un proyecto del que soy miembro fundadora, junto con Elisa Sesé y Laura Pérez, y en el que participo activamente.
Nos encontramos en nuestra querida Librería Cálamo, en Zaragoza, para conversar con la escritora Elisa Martín Ortega, que nos acompañó como madrina y nos presentó su novela Voy a hablar de la esperanza, publicada por Eolas Ediciones.
Fue una tarde de encuentro, escucha y conversación en torno a la literatura, el sufrimiento psíquico y las posibilidades que abre la palabra. Una ocasión para compartir algunas de las preguntas que nos acompañan en nuestra práctica como psicólogas y psicoanalistas, y que también orientan mi trabajo como psicóloga en Zaragoza.
La_común: un espacio de escucha, cuidado y creación compartida
La_común nace como un espacio psicoanalítico clínico, social y cultural que apuesta por el encuentro entre el psicoanálisis y otros ámbitos de la vida. Un lugar desde el que pensar y trabajar en torno a la salud mental, la cultura, la educación y lo social, poniendo en el centro la escucha, la singularidad y la cooperación.
Junto con Elisa Sesé y Laura Pérez, impulsamos este proyecto con el deseo de construir una red de cuidado, palabra y creación compartida. Nos une una manera de entender la práctica clínica que no busca aplicar respuestas universales a experiencias particulares, sino ofrecer un lugar en el que cada persona pueda encontrar sus propias palabras para aquello que le sucede.
Entendemos que el sufrimiento psíquico no puede reducirse a una etiqueta diagnóstica ni separarse de la historia, los vínculos y las circunstancias que atraviesan a cada sujeto. Por eso, defendemos una escucha que respete los tiempos de cada proceso y que permita explorar otras maneras de comprender y habitar el malestar.
Desde esta posición, también consideramos fundamental abrir espacios de conversación con la cultura. La literatura, el arte y otras formas de creación pueden acercarnos a experiencias humanas complejas, ampliar nuestras preguntas y ayudarnos a mirar de otro modo aquello que, en ocasiones, resulta difícil poner en palabras.
Voy a hablar de la esperanza: la escritura y la experiencia del análisis
Elegimos invitar a Elisa Martín Ortega para este primer acto público porque su novela Voy a hablar de la esperanza dialoga de una manera muy especial con nuestra forma de entender la salud mental y la experiencia psicoanalítica.
La novela nos introduce en la consulta de un psicoanalista a través de la voz de una mujer que recorre, desde una perspectiva íntima y casi onírica, lo que han significado para ella sus años de terapia. La memoria, la imaginación, los sueños, los sentimientos y la relación con ese otro que escucha van tejiendo una narración que se adentra en la angustia y en los recovecos de la experiencia subjetiva.
Durante el encuentro, Elisa compartió con todas las personas asistentes, con enorme generosidad, aspectos de su proceso de escritura y del recorrido que dio forma a la novela. Lo hizo con palabras sencillas, cercanas y accesibles, capaces de transmitir cuestiones de gran profundidad.
Su relato nos permitió detenernos en aspectos fundamentales de la experiencia psíquica y en la dimensión transferencial del vínculo analítico: esa relación tan particular que se construye en el encuentro entre quien habla y quien escucha, y que puede abrir un espacio para que algo nuevo se despliegue.
La consulta aparece en la novela no solo como un lugar físico, sino como un escenario en el que las palabras, los silencios, los recuerdos y los afectos adquieren un valor singular. Un lugar donde la historia de una persona puede empezar a contarse de otra manera.
Más allá del diagnóstico: escuchar la singularidad de cada persona
Uno de los aspectos que más nos interesó de la novela fue su manera de acercarse al sufrimiento psíquico sin reducirlo a una explicación única.
En ocasiones, cuando alguien atraviesa un momento de malestar, parece que la única respuesta posible consiste en identificar un conjunto de síntomas, asignarles un diagnóstico y tratar de paliarlos. Como evoca Elisa en su novela, cabe preguntarse qué ocurre cuando la respuesta se limita a aliviar los síntomas mediante sustancias que anestesian las emociones, sin detenerse a escuchar qué lugar ocupa ese sufrimiento en la vida de quien lo experimenta.
Esta pregunta no implica negar la utilidad que los diagnósticos o los tratamientos farmacológicos pueden tener en determinadas circunstancias. Se trata, más bien, de recordar que una persona es mucho más que sus síntomas y que su sufrimiento merece ser escuchado en su singularidad.
Desde mi trabajo como psicóloga y psicoanalista en Zaragoza, considero esencial ofrecer un espacio donde cada persona pueda hablar de aquello que le preocupa, explorar su historia y encontrar sus propias maneras de comprender lo que está viviendo.
No todas las personas sufren por las mismas razones, ni aquello que les ocurre significa lo mismo para cada una. Incluso cuando las manifestaciones del malestar parecen similares, la historia, los vínculos, los deseos y los recursos de cada sujeto son diferentes.
Por eso, el trabajo clínico no consiste en imponer una respuesta predeterminada, sino en acompañar un proceso en el que puedan surgir preguntas, elaboraciones y nuevas posibilidades.
La escucha psicoanalítica parte de esa diferencia. No pretende adaptar a todas las personas a un mismo modelo de bienestar, sino dar lugar a la construcción de una respuesta propia, respetando los tiempos y las particularidades de cada proceso.
La importancia de la palabra y del vínculo
La novela de Elisa Martín Ortega nos recuerda algo fundamental: hablar no es únicamente describir lo que nos sucede. A veces, necesitamos tiempo para descubrir qué nos ocurre, cómo nos afecta y qué relación tiene con nuestra historia.
Poner en palabras una experiencia puede permitirnos mirarla desde otra perspectiva, reconocer sentimientos que permanecían confusos o descubrir conexiones que hasta entonces no habíamos podido advertir.
En este recorrido, el vínculo con quien escucha ocupa un lugar importante. No se trata simplemente de recibir consejos ni de encontrar respuestas inmediatas, sino de disponer de un espacio en el que la palabra pueda desplegarse sin la exigencia de llegar rápidamente a una conclusión.
La transferencia, tal como la pensamos desde el psicoanálisis, forma parte de esta experiencia. El encuentro con otra persona puede hacer presentes expectativas, temores, afectos y modos de relacionarse que forman parte de nuestra historia. Atender a ellos permite abrir nuevas preguntas y posibilidades de elaboración.
En este sentido, Voy a hablar de la esperanza nos invita a pensar en el valor de ese espacio de intimidad y escucha, así como en la complejidad de los vínculos humanos y en la capacidad de la mente para crear nuevos sentidos.
Una manera de entender la salud mental en Zaragoza
El encuentro en la Librería Cálamo fue también una oportunidad para compartir públicamente los principios que orientan nuestro trabajo en la_común.
Creemos en una práctica de la salud mental que respete la singularidad, que no convierta la diferencia en un problema que deba corregirse y que tenga en cuenta las condiciones sociales, culturales y relacionales en las que vivimos.
Creemos, además, que la cultura puede ser un lugar privilegiado para encontrarnos con preguntas que nos conciernen a todos. La literatura nos permite acercarnos a experiencias que quizá no son las nuestras, reconocer algo de nuestra propia historia en la historia de otras personas y ampliar nuestra comprensión del sufrimiento humano.
Por eso, iniciar la actividad pública de la_común con una conversación en torno a esta novela nos pareció especialmente significativo. Fue una forma de poner en acto nuestro deseo de tender puentes entre la clínica, el pensamiento y la cultura.
Agradezco a Elisa Martín Ortega su generosidad, su cercanía y la profundidad con la que compartió su experiencia. También a todas las personas que nos acompañaron y a la Librería Cálamo por acogernos en un espacio tan querido para quienes disfrutamos de los libros y de las conversaciones que estos hacen posibles. Sin olvidarme, de Laura y Elisa, amigas y compañeras en este proyecto que despega.
Seguimos construyendo la_común, con el deseo de sostener espacios donde la palabra circule, las diferencias encuentren lugar y el encuentro con otras personas nos permita seguir pensando.
Porque, a veces, la esperanza no consiste en encontrar una respuesta que lo resuelva todo, sino en descubrir que todavía hay preguntas por hacer, palabras por encontrar y caminos que pueden abrirse.
¿Buscas una psicóloga en Zaragoza?
Si estás atravesando un momento de malestar emocional, tienes preguntas sobre tu historia o necesitas un espacio para comprender aquello que te sucede, la psicoterapia puede ofrecerte un lugar de escucha y elaboración.
En mi consulta como psicóloga sanitaria y psicoanalista en Zaragoza, trabajo desde una orientación que respeta la singularidad de cada persona y su manera particular de vivir y afrontar las dificultades.
Puedes conocer más sobre mi trabajo en la web que aloja el blog: samarahmadjimeno.es.
También puedes conocer el proyecto de la_común, Espacio psicoanalítico clínico, social y cultural.
links:
https://www.calamo.com/elisa-martin-ortega-presenta-voy-a-hablar-de-la-esperanza
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