“Necesito descansar, pero cuando paro me siento culpable.”
Es una frase que aparece con frecuencia en consulta.
Personas agotadas que saben que necesitan detenerse y, sin embargo, viven el descanso como si estuvieran incumpliendo alguna obligación.
En muchas mujeres esta experiencia está estrechamente relacionada con el lugar que ocupan los cuidados.
Cuando cuidar implica estar siempre disponible
Cuidar forma parte de nuestros vínculos y no constituye en sí mismo un problema.
La dificultad aparece cuando la atención a los demás se convierte en una exigencia permanente y las propias necesidades van quedando aplazadas.
Hijos, padres, pareja, trabajo, tareas domésticas, organización familiar…
El tiempo propio queda para después.
Y ese después muchas veces nunca llega.
Pueden aparecer entonces preocupación constante, irritabilidad, dificultades para dormir, sensación de no poder desconectar o la necesidad de anticipar continuamente aquello que podría ocurrir.
La culpa de decir que no
¿Por qué alguien que está agotado no puede simplemente descansar?
Porque no siempre estamos ante un problema de organización del tiempo.
A veces la dificultad aparece cuando se intenta dejar de ocupar determinado lugar para los demás.
“Si digo que no, soy egoísta.”
“No puedo dejarles solos con esto.”
“Si no estoy pendiente, algo saldrá mal.”
La ansiedad puede aparecer precisamente en ese conflicto entre las propias necesidades y una exigencia que resulta difícil cuestionar.
No todo se resuelve organizándose mejor
La perspectiva de género permite reconocer que los cuidados continúan distribuyéndose de manera desigual y que determinadas expectativas recaen especialmente sobre las mujeres.
Pero una psicoterapia no termina ahí.
También interesa escuchar cómo cada persona se relaciona con esas expectativas y qué significa para ella dejar de estar disponible.
¿Qué temo que ocurra si digo que no?
¿Por qué necesito responder?
¿Qué lugar ocupo en mis relaciones?
A veces disminuir la ansiedad implica poder empezar a formular estas preguntas.
No para dejar de cuidar a los demás, sino para que cuidarse una misma deje de sentirse como una falta.
Si la culpa, la preocupación o la sobrecarga se han convertido en ansiedad persistente, puedes consultar mi espacio de Psicoterapia especializada en ansiedad en Zaragoza y Psicóloga para Adultos en Zaragoza
Añadir comentario
Comentarios